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Meditación, relajación y respiración: lo que necesitas saber

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Mujer haciendo yoga sobre una roca frente al mar.
Tabla de contenido

Durante los últimos años, la meditación se ha vuelto una actividad muy popular en todo el mundo y también en Ecuador, especialmente entre la gente joven. Ya sea porque trae paz mental o porque ayuda a desarrollar la atención, todas las personas que practican meditación buscan lograr algo con ello.

A través de este artículo te vamos a contar lo que necesitas saber sobre la meditación: cómo puede ayudarte en el día a día, qué beneficios tiene y algunas técnicas que puedes poner en práctica.

Qué es meditar

Meditar es el resultado de combinar varias prácticas cuyo objetivo es bajar los niveles de estrés y mantener el control de las emociones. La meditación y el mindfulness se suelen usar para lograr un estado profundo de relajación.

Se cree que, si se practica de forma constante, se puede mejorar la salud y el bienestar general de quienes la realizan.

Hay muchos tipos de meditación y, contrario a lo que podrías pensar, algunas se practican mientras se hace ejercicio físico o incluso con los ojos abiertos. Esto depende del nivel de la persona y de la técnica que mejor se adapte. Pero lo más importante es que se realice en un momento y lugar donde la persona se sienta tranquila, con privacidad y sin interrupciones.

Qué diferencia hay entre la relajación y la meditación

Mujer calmada mientras medita y hace técnicas de respiración.

Los ejercicios de relajación y de meditación, aunque comparten algunas técnicas, tienen objetivos distintos que aportan de manera particular al bienestar mental y físico. Aunque a simple vista parezcan parecidos, se enfocan en aspectos diferentes del autocuidado.

Por un lado, los ejercicios de meditación y mindfulness apuntan a trabajar la interiorización y a mejorar la capacidad de atención y concentración. Estas prácticas buscan conectar con el momento presente, ayudando a que la mente se libere de distracciones y preocupaciones. La meditación, al final, intenta llevarte a un estado de calma y claridad mental, fortaleciendo la conciencia plena.

Por otro lado, los ejercicios de relajación se enfocan en soltar tensiones físicas para recuperar el equilibrio del cuerpo y la mente. Buscan aliviar el estrés acumulado en los músculos y promover una relajación profunda. Cuando el cuerpo se relaja, la mente también se siente más tranquila.

Beneficios de practicar la meditación

Practicar meditación da una sensación de serenidad, paz y equilibrio que ayuda tanto al bienestar emocional como a la salud en general. Usarla como herramienta para relajarse y manejar el estrés, al concentrarte en algo que te calme, es otra ventaja importante. Aprender a meditar te permite desarrollar la capacidad de mantener la concentración y cuidar tu paz interior.

Es importante mencionar que los beneficios de la meditación no se quedan solo en el momento de la práctica. Incluirla en tu rutina puede ayudarte a tener días más tranquilos y a manejar mejor los síntomas de ciertas condiciones médicas. La meditación puede ayudarte en los siguientes aspectos:

Meditación y bienestar físico y emocional

La meditación es una aliada clave para manejar la gran cantidad de información y estímulos que recibimos cada día, uno de los factores que más aportan al estrés. Al practicarla, se obtienen beneficios tanto emocionales como físicos.

Al cambiar la forma de ver las situaciones estresantes, la mente se libera de tensiones y se tiene una mayor sensación de control, lo que ayuda a manejar el estrés de manera más efectiva. Esta conexión con el presente y el aumento de la autoconciencia permite reducir emociones negativas y favorecer un estado mental más tranquilo.

Además, la imaginación y la creatividad pueden aumentar cuando la mente está menos cargada de preocupaciones, y la paciencia y tolerancia crecen al enfrentar los desafíos con más calma.

A nivel físico, la meditación influye en la cantidad de cortisol en el cuerpo, en la frecuencia cardíaca y en la presión arterial en reposo, lo que también ayuda a mejorar la calidad del sueño. En conjunto, la meditación se presenta como una práctica muy completa, que apoya tanto el bienestar emocional como el físico.

Persona haciendo una postura de Yoga al atardecer para cuidar su bienestar

 

Meditación y cerebro

La práctica constante de la meditación genera cambios interesantes en el cerebro, por ejemplo en el hipocampo izquierdo, relacionado con el aprendizaje, al aumentar su tamaño. Esto se traduce en mejoras en las capacidades cognitivas, la memoria y varios aspectos emocionales. Al mismo tiempo, se ha observado una reducción de la materia gris en la amígdala, lo que se asocia con una disminución de la ansiedad, el estrés y el miedo.

Este efecto también llega a la percepción del dolor, ya que la meditación modifica la corteza cingulada y ciertas partes del sistema límbico, influyendo tanto en lo físico como en lo emocional. Por eso, puede ser una herramienta útil para personas que buscan relajarse antes de dormir.

Además, la práctica de ejercicios de meditación fomenta el desarrollo de la empatía y la compasión, gracias a la activación de la unión temporoparietal, la zona del cerebro que se relaciona con la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Todo esto muestra el valor de la meditación como herramienta para mejorar no solo la salud mental, sino también el bienestar emocional y físico.

Meditación y cambios en el cerebro

 

Meditación y enfermedad

La meditación puede ser de gran ayuda para personas con condiciones médicas que empeoran con el estrés. Aunque cada vez hay más estudios que respaldan sus beneficios para la salud, también se hace énfasis en analizar los resultados con cuidado.

Se plantea que la meditación podría ayudar a manejar síntomas relacionados con ansiedad, asma, cáncer, dolor crónico, depresión, enfermedades cardíacas, hipertensión, síndrome de intestino irritable, problemas de sueño y dolores de cabeza por tensión, entre otros.

Este posible efecto se basa en la capacidad de la meditación para reducir el estrés, un factor que empeora muchas enfermedades. Al trabajar la calma mental y la autorregulación emocional, la meditación se convierte en un complemento que puede mejorar la calidad de vida y apoyar en el manejo de distintas afecciones. Aunque se necesita más investigación, lo que se sabe hasta ahora muestra un panorama prometedor.

Tipos de meditación

Monje budista practicando la meditación en un templo

La meditación es una herramienta que puede aportar muchos beneficios y que se puede practicar de varias maneras. Ya sea porque te resulte más sencillo un tipo de meditación que otro o porque busques resultados específicos, las siguientes formas de meditar tienen bastante que ofrecer:

Meditación guiada

La meditación guiada, como su nombre lo indica, tiene a una persona o recurso externo que acompaña al practicante para hacer el proceso más sencillo.

Hay varias formas de practicar meditación guiada: por ejemplo, con audios que combinan música e indicaciones, con videos o con la guía directa de alguien con experiencia que va dando instrucciones para que la sesión sea lo más efectiva posible.

En los últimos años se ha hecho muy popular un tipo de meditación llamada meditación consciente, que ayuda a fijar la mente en el aquí y el ahora. Algunas meditaciones guiadas utilizan velas para que puedas fijar la mirada en un punto. De esta manera, la mente se enfoca en un solo estímulo, en este caso la llama.

Meditación con mantra (transcendental)

Este tipo de meditación se caracteriza por el uso de mantras, que son palabras, sonidos o frases que la persona repite durante la sesión. El uso de mantras ayuda a aumentar el nivel de concentración, ya que evita que la mente se distraiga con otros pensamientos.

Una de las ventajas de la meditación con mantra es que, cuando ya tienes práctica, puedes hacerla casi en cualquier lugar, gracias a que entrenas a tu mente para ignorar las distracciones del entorno.

Meditación de atención plena (mindfulness)

La meditación de atención plena, o mindfulness, se centra en estar totalmente presente en el momento actual. Nació en tradiciones budistas y consiste en dirigir la atención a la respiración, a las sensaciones del cuerpo o a los pensamientos, sin reaccionar automáticamente. La práctica busca que aceptes el presente con una actitud amable y sin juicios, y se ha relacionado con beneficios como reducción del estrés y mejora de la concentración.

La atención plena se puede trabajar con distintas técnicas, como la meditación enfocada en la respiración o la observación de las sensaciones del cuerpo. Esta habilidad se fortalece con la práctica constante y se ha incluido en enfoques terapéuticos para tratar problemas de salud mental, ayudando a aumentar la conciencia emocional y a mejorar la calidad de vida.

Mujer practicando Mindfulness y atención plena en Padmasana

Qi Gong

El Qi Gong es una práctica tradicional china que combina movimiento suave, respiración consciente y enfoque mental para cuidar y equilibrar la energía vital, conocida como “qi” o “chi”. Se basa en la idea de que, cuando esta energía fluye bien por el cuerpo, se favorece la salud y el bienestar.

Durante la práctica de Qi Gong se realizan movimientos fluidos y posturas específicas, coordinados con una respiración profunda y atención enfocada.

Relajación profunda con cuencos tibetanos

Esta disciplina tiene diversas formas y estilos, pero todos buscan mejorar la circulación de la energía vital en el cuerpo. El Qi Gong se ha relacionado con beneficios para la salud física y mental, como la reducción del estrés, el fortalecimiento del sistema inmunológico y la mejora de la concentración.

Tai Chi

El Tai Chi es un arte marcial chino antiguo que, con el tiempo, se ha convertido en una forma popular de ejercicio y meditación en movimiento. Se reconoce por sus movimientos lentos y fluidos, acompañados de respiración profunda y atención en el presente. A diferencia de muchas artes marciales, el Tai Chi no se centra en la fuerza física, sino en la coordinación, el equilibrio y la gestión de la energía interna.

Durante una sesión de Tai Chi, las personas realizan secuencias de movimientos llamadas ‘formas’, que pueden ser más suaves o más firmes según el estilo. Además de sus beneficios físicos, como mejorar la flexibilidad y la fuerza muscular, el Tai Chi también ayuda a reducir el estrés y a aumentar la concentración.

Yoga

El yoga es una práctica física, mental y espiritual de origen indio. Combina posturas físicas, técnicas de respiración y meditación para promover la salud y el equilibrio. La filosofía del yoga se enfoca en la conexión entre mente, cuerpo y espíritu.

Las clases de yoga pueden variar bastante: algunas son más dinámicas y exigentes en lo físico, mientras que otras se enfocan más en la relajación y la suavidad. Practicar yoga con regularidad se relaciona con beneficios como mayor flexibilidad, menos estrés y mejor concentración. Además, muchas veces incluye elementos de atención plena, ya que invita a estar presente, consciente de la respiración y de las sensaciones del cuerpo.

Tipos de respiración

Pareja haciendo Tai Chi en un parque

La respiración, además de ser básica para vivir, también es una práctica muy importante que se debe aprender a manejar para realizar distintas actividades, incluida la meditación.

Practicar ejercicios de respiración ayuda a tener un mejor desempeño al meditar, porque mantener el cuerpo relajado es una de las claves para lograr una meditación profunda, y saber controlar la respiración es esencial para relajarse. Algunos tipos de respiración son:

Respiración abdominal

Esta técnica se enfoca en las respiraciones diafragmáticas. Al inhalar, los pulmones se llenan de aire, el diafragma se desplaza y presiona los órganos abdominales, lo que hace que el abdomen se expanda. Al exhalar, los pulmones se vacían y el diafragma vuelve a su posición habitual.

Para practicar la respiración abdominal, primero exhala todo el aire de los pulmones, lo que producirá una inhalación profunda de forma natural. Luego, inhala de manera lenta y profunda, dejando que el abdomen se expanda de forma relajada. Mantén el aire un momento y, cuando sientas la necesidad de exhalar, hazlo de manera lenta y prolongada. Quédate un instante sin aire y, al sentir nuevamente la necesidad de inhalar, repite el proceso.

Respiración pulmonar

La respiración pulmonar se basa en la separación de las costillas para expandir la cavidad torácica. Se llena la parte media de los pulmones, normalmente después de haber llenado la parte baja con respiraciones diafragmáticas. Muchas veces hacemos este tipo de respiración de forma automática, sin darnos cuenta.

mujer practicando qi gong

Para practicarla, bota el aire mientras contraes el abdomen, ayudando a vaciar los pulmones. Al inhalar, mantén el abdomen firme para favorecer la expansión de las costillas. Notarás que requiere un poco más de esfuerzo que la respiración diafragmática. Mantén el aire un momento y luego exhala de manera lenta y constante. Repite el ciclo varias veces.

Respiración clavicular

La respiración clavicular se identifica por la elevación de los hombros y la expansión de la parte superior del pecho. En este tipo de respiración se usan principalmente los músculos del cuello y los hombros.

Para practicarla, inhala profundo mientras elevas los hombros hacia las orejas y expandes la parte alta del pecho. Luego exhala liberando el aire de manera controlada. Aunque es menos eficiente que la respiración abdominal o la diafragmática, puede ser útil en momentos que requieren una rápida entrada de aire, como situaciones de estrés o ansiedad.

Respiración completa

La respiración completa representa el dominio de las técnicas anteriores. Consiste en unir la respiración abdominal, pulmonar y clavicular, buscando un control consciente y equilibrado de todo el proceso respiratorio.

En este enfoque se procura coordinar de forma fluida los distintos niveles de respiración: primero se expande el abdomen, luego la zona media del pecho y finalmente la parte alta, para después exhalar de manera suave y continua.

Monje practicando una técnica de respiración completa


Para terminar, la meditación es una herramienta muy útil para llevar un estilo de vida más relajado y con menos estrés. Practicarla de forma regular puede ayudarte a tener una mente más tranquila y una mejor calidad de vida.

¡Recuerda que la salud es nuestro mayor tesoro y debemos cuidarla cada día! ¡Gracias por leernos y esperamos que pongas en práctica estos consejos para una vida más saludable y feliz!

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Autoría de imágenes: Pixabay y Freepik

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